Sé lo que hicistéis el último fin de semana III…
Noviembre 5th, 2008 by bettysanCreo que a día de hoy por mis venas ya no corre alcohol navarro y es que si me hubiesen hecho una curva etílica, tipo curva de glucosa, fijo que de 0.50 mg no bajaba (no me atrevo ni a mentar los niveles máximos de la gráfica). Aquello de que consuelo de muchos, consuelo de tontos es real pues me siento mucho mejor al pensar que mi media de ingesta no era la más alta dentro del grupo de amigos que viajamos a Navarra el pasado fin de semana.
Recapitulo: este fin de semana, después de meses de preparación, hemos estado en Olite, Tudela, Pamplona, Estella y Puente la Reina. La razón para tal evento ha sido la celebración del “III Certamen Nacional Gastronómico- Cultural”. Por “nacional” se entiende a los diez amigos que hemos participado, osease: Pedro el Cabrero, Lady Marian alias “Srta Rottenmeier”, Lomo Plateado, Pata chula me pone, El Puma, Campanilla, Bini, Ojomeneada, Pirulí y Bellezón Pigmea (c’est moi… lo de bellezón me lo puso una amiga que me quiere mucho, mucho y lo de pigmea, otra amiga que, pese a parecer lo contrario, me consta que también me quiere un montón). Por “gastronómico-Cultural”, se entiende comer y sobretodo degustar los caldos locales (matiz: más que degustar, empaparse en ellos).
En fin, el viaje empezó mucho antes de emprender la carretera y es que el intercambio de mensajes animó mucho el cotarro: que desparrame… se empieza por un inocente mensaje tipo “chicos, quedan cuatro días para el viaje” y se acaban con mensajes poco menos que indecentes; suerte que puso orden Lady Marian alias “Srta Rottenmeier” la cual, cual ídem, nos puso a cada cual en su sitio…. juro que me quedé algo avergonzada después de la regañina. Pero bueno, que no se queje mucho nuestra querida “Lady M” (ejem, este nombre tiene tintes sado…) ya que, durante este viaje, su vocabulario se ha enriquecido mucho, mucho…
Viernes por la mañana, Pedro el C. y Lady M nos recogen a Pirulí y a mí en casa… recogemos a Bini y Ojomeneada y alegremente emprendemos viaje hacia Tudela… Se cumple la máxima de “viaje de ida igual a subidón” y “viaje de vuelta igual a bajón”. 4 horitas y llegamos a Tudela, estresados pues el coche donde iban el resto del grupi nos ha ido pisando los talones… Hay que decir que tanto Pedro el C. como el Puma se han estado picando mutuamente por ver quien llegaba antes… claro que nuestro coche llevaba el GPS Tom Tom, a veces algo Tonton, con lo que solíamos ir en cabeza… muy a pesar del Puma…
Restaurante trentaytres: comida genial, especialidad las verduras, y las magnum de vino alucinantes… en fin, con el vino ya se sabe, empiezas saboreando, sigues echando chispitas por lo ojos y acabas bebiendo a tragos hasta que llega el momento de la exaltación de la amistad. Recuerdo que ante un intento mío de dar un abrazo torpe a una de mis compis, ésta dio un paso atrás!!!! Hay que decir que, pasado el susto, me lo dió y muy cariñoso por cierto. Vale la pena recordar lo surrealista que fue la visita a Queiles, maestros aceiteros dónde los haya, (cuando conozca la Boella, compararé)… el pobre guía esperaba un grupo tipo inserso y se encontró con una panda de maduros reconvertidos a pipiolos en la edad del pavo (¿se suda el alcohol? fijo que dejamos rastro…). Por cierto, mientras Pata Chula me pone y yo esperábamos en el coche, Puma y Bini nos dedicaron una bonita escenografía… que bucólico!
No voy a pormenorizar el viaje pues moriríais del tedio pero sí comentar alguna cosilla más, así sin orden ni concierto. El Hotel La Joyosa, espectacular: bonito, buenas habitaciones, comida genial y empleados superamables. Gracias a Pili la recepcionista por dejarnos la silla de ruedas de su tía, fue vital para el sábado. Lo único malo del hotel, el queso tranchette del desayuno (por Dios, en Navarra, con los quesos que hay, eso es un sacrilegio) y los ronquidos del chati de la habitación de al lado… vete tú a saber a quién te ponen en las habitaciones colindantes. La comida en Los Peregrinos espectacular, bañada por un champagne Taittinger (cortesía de Bini y Ojomeneada en ocasión del cumpleaños de esta última) y un vino espectacular. Bebí más de la cuenta por el disgusto que tuve cuando mi Pirulí y mi queridísima Lady M, muy en su papel de Srta. Rottenmeier, pasaron de mí a la hora de partirse el arroz. Jod… me quedé pasmada, me atrevo a decir que se me humedecieron los ojos… Van Gaal dixit: “tú erres muyyyyy mala”, jejeje… que ataque de risa general cuando vieron mi cara…
Puente la Reina es un puente románico, encrucijada del camino de Santiago… una maravilla y una perfecta pista de Kárting para nuestra silla de ruedas… ver el puente iluminado por los focos y por todas las botellas de vino ingeridas fue algo precioso.
El broche perfecto del día podría haber sido la partida al Trivial… digo podría porque el equipo contrario, mediante trampas e intransigencias, logró autoconvencerse de que habían ganado. Por cierto, mano y dedo no es lo mismo (no, no es lo mismo meterse un dedo en la boca que meterse la mano). Doy fe de lo sensible y bueno que es Pedro el Cabrero: contó que no había dormido bien consciente de que nos habían arrebatado vilmente la victoria.
Domingo, lluvia torrencial: perfecto marco para dormitar en el coche camino a Lérida. Fantástica última comida en el Carballeira, últimas risas y partida hacia Barcelona. Lo dicho, viaje de vuelta igual a bajón.
Último apunte, el viaje ha tenido un caché muy alto al saber que hemos disfrutado de la compañía de un sobrino de Tío Nicolás y si no que se lo pregunten a Pirulí!!! Esto y el himno nacional son palabras mayores.
Resumiendo, lo he pasado muy bien con todos vosotros, sois geniales y os quiero un montón.
Besos
Superwoman